Recitación del SHEMÁ Antes de Dormir y AMIDÁ | Oración Judía de Protección, Paz y Descanso
YouTube transcript, YouTube translate
A quick preview of the first subtitles so you know what the video covers.
Shalom. Bienvenidos a la voz de Sion. En esta noche nos disponemos a elevar el Yemá con sus bendiciones y la amidad con un corazón humilde, agradecido y confiado delante del eterno. Abinuebaim. Padre nuestro que estás en los cielos, nos presentamos delante de ti y presentamos la plegaria de nuestros labios con reverencia, gratitud y confianza. Que nuestras palabras sean aceptables delante de ti y que tu oído se incline hacia nuestras súplicas y nuestros ruegos. Que esta oración traiga paz al alma, descanso al cuerpo y luz a nuestro corazón. Bendito eres tú, eterno, Eloa, nuestro, soberano del universo, que con su palabra extiende las sombras de la noche con sabiduría, con entendimiento abre las puertas celestes, altera los tiempos, cambia la sucesión de las estaciones y dispone los astros dentro de sus órbitas celestes conforme a su voluntad. Él crea el día y la noche, hace retroceder la luz ante la oscuridad y la oscuridad ante la luz. Hace mudar el día y trae la noche, estableciendo una división entre el día y la noche. Amo de legiones es su nombre. Bendito eres tú, eterno, que hace llegar la noche. Con amor eterno amaste a tu pueblo Israel. Torá y mandamientos, estatutos y leyes nos has enseñado. Por ello, oh eterno Eloa nuestro, al acostarnos y al levantarnos hablaremos de tus estatutos y nos regocijaremos siempre con las palabras del estudio de tu Torá, pues ellas constituyen nuestra vida y la largura de nuestros días. En ellas meditaremos día y noche y que nunca se aparte de nosotros tu amor. Bendito eres tú, eterno, que ama su pueblo Israel, Señor del universo. Perdono y disculpo a todo aquel que me haya hecho enojar, me haya provocado o haya cometido una falta contra mí, ya sea en mi cuerpo, en mi propiedad, en mi honor o en todo lo demás que sea mío, ya haya sido a causa de fuerza mayor o intencionalmente, por accidente o con mala voluntad, tanto de palabra como la práctica. Perdono a todo miembro de Israel y que ningún ser humano sea castigado a causa mía. Sea tu voluntad, eterno, el oa mío y oa de mis padres, que yo no peque más y que por tu abundante misericordia sea borrado delante de ti todo aquello en lo que haya yo pecado, pero no a través de sufrimientos ni enfermedades nefastas. Que la expresión de mi boca y la meditación de mi corazón sean aceptables delante de ti, eterno, mi roca y mi redentor.